El gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, advirtió sobre la gravedad del fenómeno del Niño y propuso al gobierno entrante adelantar los relojes para aplanar la curva de demanda energética.
Colombia se enfrenta a un estrecho margen entre la oferta y la demanda de energía debido a la severidad del fenómeno del Niño. Ante este panorama, el gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, propuso formalmente al gobierno electo del presidente Abelardo De La Espriella la creación urgente de una "mesa antiapagón" y la implementación de una nueva 'hora Gaviria' para modificar los hábitos de consumo nacionales.
En diálogo con Néstor Morales en Mañanas Blu, Arbeláez explicó que el país está soportando la generación eléctrica principalmente con las centrales hidráulicas, gastando las reservas de agua debido a que más de la mitad de las termoeléctricas siguen apagadas. El directivo lanzó un llamado de alerta máxima argumentando la necesidad de implementar medidas de choque inmediatas a partir del próximo 7 de agosto.
En diálogo con Néstor Morales en Mañanas Blu, Arbeláez explicó que el país está soportando la generación eléctrica principalmente con las centrales hidráulicas, gastando las reservas de agua debido a que más de la mitad de las termoeléctricas siguen apagadas. El directivo lanzó un llamado de alerta máxima argumentando la necesidad de implementar medidas de choque inmediatas a partir del próximo 7 de agosto.
"La realidad es que ya estamos entrando en Niño y en un Niño severo (...) Cojamos las lecciones aprendidas de ese apagón, que el apagón nos estalló en la mano en la época de Gaviria y fueron medidas reactivas. Ahora que tenemos todavía escasos dos meses de margen de acción, seamos preventivos y analicemos, entre otras, el ajustar el horario para poder utilizar de manera óptima la luz natural. Anticipémonos a un apagón", afirmó Arbeláez.
Apagón Electricaribe - Servicio de energía
¿Cómo funcionaría el cambio de horario y cuánto ahorraría?
De acuerdo con los análisis técnicos expuestos por Hidroituango, la hora pico de consumo en Colombia se concentra actualmente entre las 6:00 p. m. y las 9:00 p. m., momento en el que los ciudadanos regresan a sus hogares y encienden luces y electrodomésticos de forma masiva.
Al adelantar los relojes una hora, el comportamiento del sistema cambiaría de la siguiente forma:
- Aprovechamiento de luz solar: al llegar a las 6:00 p. m., el país contaría con una hora más de luz natural, reduciendo la necesidad de encendido de bombillas.
- Aplanamiento de la curva: la presión sobre el sistema interconectado nacional disminuiría, distribuyendo mejor la demanda.
- Ahorro directo: el simple cambio de horario generaría un ahorro neto estimado del 2 % en el consumo de energía del país.
- Duración de la medida: se plantearía aplicar la restricción horaria durante los meses más críticos del fenómeno del Niño, comprendidos entre agosto y noviembre o diciembre.
Arbeláez señaló que modificar el huso horario no debe ser visto como un trauma social, ya que más de la mitad de los países del mundo desplazan sus relojes según las estaciones. "La verdadera pesadilla no es la hora, la verdadera pesadilla es estar apagados", recalcó.
Las millonarias consecuencias de un eventual apagón
El gerente de Hidroituango enfatizó que un racionamiento en pleno 2026 tendría consecuencias mucho más graves que las registradas hace 34 años debido a la alta dependencia de la economía hacia la conectividad digital e internet. Citando proyecciones de Fedesarrollo y del Banco de Bogotá, Arbeláez reveló el costo que sufriría el aparato productivo.
La meta de Hidroituango es que el gobierno entrante lidere e integre a generadores, transmisores y reguladores antes del cambio de mando. El propósito es estructurar el plan de acción de inmediato para que el decreto de modificación de horario sea implementado desde el propio 7 de agosto, evitando dilaciones normativas mientras los embalses continúan bajando su nivel.
El gerente de Hidroituango enfatizó que un racionamiento en pleno 2026 tendría consecuencias mucho más graves que las registradas hace 34 años debido a la alta dependencia de la economía hacia la conectividad digital e internet. Citando proyecciones de Fedesarrollo y del Banco de Bogotá, Arbeláez reveló el costo que sufriría el aparato productivo.
Están calculando que un apagón le costaría a Colombia alrededor de 50 millones de dólares por hora. El país comienza a apagarse sectorialmente, por unos sectores, por unos horarios definidos. La energía más costosa es aquella que no tenemos
Precisó.
Además del cambio de hora, Hidroituango propone articular una campaña de cultura ciudadana que reduzca el derroche en hogares y oficinas, lo que sumaría entre un 5 % y 7 % de ahorro adicional. Según el directivo, pequeñas acciones como apagar bombillas innecesarias en los hogares reducirían el consumo residencial en una tercera parte, evitando además que las tarifas de energía se disparen.
El plan de contingencia ya comenzó a ser socializado con las instancias del nuevo Ejecutivo. Arbeláez confirmó que sostuvo comunicación con el vicepresidente electo José Manuel Restrepo, quien mostró una alta receptividad frente a las propuestas técnicas de la sociedad.La meta de Hidroituango es que el gobierno entrante lidere e integre a generadores, transmisores y reguladores antes del cambio de mando. El propósito es estructurar el plan de acción de inmediato para que el decreto de modificación de horario sea implementado desde el propio 7 de agosto, evitando dilaciones normativas mientras los embalses continúan bajando su nivel.
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